La Inteligencia artificial (IA) es uno de los sectores tecnológicos más prometedores y con mayor potencial para transformar nuestra cotidianidad. Sin embargo, presenta también riesgos importantes, en función de factores como la regulación, el debate ético y la distribución, igualitaria o no, de los beneficios de esta tecnología. A la estela de Finlandia, son ya una treintena los países que han lanzado una estrategia nacional de IA.